sábado, 29 de marzo de 2014

Un partido obrero por excelencia


Perón ganará las elecciones de 1946 a través de la estructura nacional del Partido Laborista, fundado por Cipriano Reyes, que orgánicamente lo eligió como su candidato, y le aportó el 80 por ciento de los votos para el triunfo, un decisivo apoyo ganado en rincones fabriles de toda la Argentina. Según consta en sus documentos, ese partido de los trabajadores nacía para velar por las demandas del 17 de octubre, manteniendo la autonomía de los sindicatos como contrapeso de su circunstancial brazo político, un arma de doble filo encarnada en la figura de Perón. Y con la clara intención de proyectarse largamente en la vida del país. En pocos meses mostró su eficacia barriendo en las urnas a los partidos tradicionales y al bradenismo, sin dinero y sin prensa. Tuvo un papel brillante desde su base bonaerense, pero la bruma del tiempo lo borró de la historia.


Leer más: Cipriano Reyes y Perón (publicado en 2006)