sábado, 24 de mayo de 2014

La Alianza



Por allí pasó gente que hoy es referente del café de izquierda. Rodolfo Walsh es el caso más sonante, pero no el único. Jorge Masetti, el amigo del Che Guevara que se internó en Salta para combatir al gobierno de Arturo Illia, venía de un brazo juvenil de la Alianza, devenida en Tacuara. Acaso parecía un juego de chicos cuando se juntaban en el Once o en los colegios, pero la violencia crecía. Mucho antes, cuando Juan Ovidio Zavala, Félix Luna y otros estudiantes enfrentaban a la alianza nacionalista en la calle, ellos sabían que era un grupo apoyado por la policía, con simpatías por Alemania nazi. Sus líderes, Juan Queraltó y Patricio Kelly, tenían estrecha relación con los represores de entonces. En 1945, tras el fin de la guerra mundial, pintaron la casa de un vecino de Lanús con la frase: "este judío es comunista. Viva Perón" (ver imagen). La Alianza encabezaba estos actos de intimidación. Alguien podrá preguntarse cómo miembros de aquél grupo fascista y antisemita, que dejaba víctimas fatales con impunidad, pasaron a integrar la izquierda de los años sesenta y setenta, mezclando al Che con Cristo y las tacuaras. Lo cierto es que los derechos humanos, que Santiago Nudelman defendía en 1952, no interesaban a los que entonces eran fascistas y después se hicieron de izquierda.