viernes, 11 de julio de 2014

El mito del frigorífico De la Torre (II)


En 1959 se propuso alquilar la planta de Mataderos porque daba déficit. La privatización “cortaba pingues negocios” de algunos, como comprar carne a precio privilegiado o no trabajar, según Luis Beraza. Perón había subsidiado a los pulpos como Anglo, Armour y Swift, pero discriminó a los mataderos nacionales. Ninguno de los que siguieron a Cooke en 1959 había denunciado a tiempo la situación, ni reclamado por los obreros de Berisso y Avellaneda secuestrados por la policía de Mercante, ni por los despidos masivos en el litoral. 




Los colaboracionistas de 1949 son los resistentes de 1959. El doctor Cooke –quien tampoco era obrero- mostró un pañuelo con sangre de oveja, como si fuera de un mártir. (1) En tiempos de Reyes había sangre de verdad. El diario La Vanguardia lo recordó: “Manuel Mustafá fue asesinado por la espalda en Berisso. Juan Ucera fue baleado en el sindicato Anglo, Boris Dorfman, secuestrado, Mancel Ramilo, ex secretario del sindicato Anglo, fue sometido a bárbaras torturas, etc.” Un militante por los derechos humanos de entonces era Arturo Frondizi.



Cuando asumiera Perón su primer mandato, el gendarme Solveyra Casares intervino contra el laborismo y el gremio de la carne. Lideraba una represión ilegal que dejó miles de torturados y muchos no la contaron. En 1959 el mismo Solveyra, definido como un torturador por el artista popular León Gieco, se sumaba a la “resistencia” contra el desarrollismo de Frondizi. Perón lo respaldaba, desde el matadero humano de Rafael Trujillo. (2) Con la toma apoyada por Vandor, la izquierda descubrió una batalla de clase y el peronismo una tardía resistencia, pero muchos que activaron contra Frondizi ayudaron al dictador Onganía y a la desgracia del país.


1) Testimonio Gambini

2) Archivo peronista

Ver El mito del frigorífico De la Torre I